La diabetes

Las mascotas ayudan a los niños con diabetes tipo 1

La presencia de varios animales tiene un efecto beneficioso en los niños, especialmente si los propios niños los cuidan. Según un estudio reciente, los niños con diabetes tipo 1 obtienen beneficios adicionales de esto.

La diabetes tipo 1 requiere un monitoreo constante de los niveles de glucosa en la sangre, y para los niños, la vida con esta dolencia se convierte en un desafío serio. El autocontrol y el apoyo de la comunidad son cruciales para controlar la diabetes.

Los científicos creen que existe un vínculo entre estos factores y el mantenimiento de una mascota, ya que cuidar de alguien enseña a los niños a cuidarse mejor.

¿Por qué las mascotas son tan importantes?

La jefa de un estudio reciente en la Universidad de Massachusetts, la Dra. Olga Gupta, sabe por comunicación con los padres de niños con diabetes tipo 1 que los adolescentes se consideran la categoría más difícil de pacientes. Además de los problemas de salud, tienen muchas dificultades psicológicas asociadas con la edad de transición. Pero la necesidad de cuidar a una mascota los disciplina y los hace más atentos a su propia salud. También se ha demostrado que el nivel de hemoglobina glucosilada en un niño disminuye con la aparición de una mascota.

Resultados de la investigación

Al estudio, cuyos resultados se publicaron en la revista estadounidense Diabetes Education, asistieron 28 voluntarios con diabetes tipo 1 de 10 a 17 años. Para el experimento, se les ofreció a todos instalar acuarios en sus habitaciones y les dieron instrucciones detalladas sobre cómo cuidar a los peces. Bajo los términos de participación, todos los pacientes tenían que cuidar a sus nuevas mascotas y alimentarlas por la mañana y por la noche. Cada vez que era tiempo de alimentar a los peces, los niños medían el nivel de glucosa.

Después de 3 meses de observación continua, los científicos observaron que el nivel de hemoglobina glucosilada en los niños disminuyó en un 0,5%, y las mediciones diarias de azúcar también mostraron una disminución en los niveles de glucosa en la sangre. Sí, los números no son grandes, pero recordamos que la investigación duró solo 3 meses, y hay razones para creer que, a largo plazo, los resultados serían más impresionantes. Sin embargo, no es solo en números lo que importa.

Los niños disfrutaron del pescado, les dieron nombres, los alimentaron e incluso los leyeron y miraron la televisión con ellos. Todos los padres notaron cuán abiertos se habían vuelto sus hijos, les fue más fácil hablar de su enfermedad y, como resultado, fue más fácil controlar su condición.

Los niños más pequeños cambiaron su comportamiento para mejor.

Porque esta sucediendo

El Dr. Gupta dice que los adolescentes a esta edad buscan la independencia de sus padres, pero al mismo tiempo necesitan sentirse necesitados y amados, tomar sus propias decisiones y saber que pueden cambiar algo. Es por eso que los niños están tan felices de tener una mascota que pueden cuidar. Además, un buen estado de ánimo juega un papel importante en cualquier terapia.

En el experimento, se utilizaron los peces, pero hay razones para suponer que no se lograrán resultados menos positivos con ninguna mascota: perros, gatos, hámsters, etc.